AIJourney: la startup que busca diagnosticar la adopción de IA en empresas para asegurar su impacto

AIJourney nace como una respuesta a las barreras que existen en las empresas a la adopción de Inteligencia Artificial, que van desde la resistencia al cambio hasta la falta de estrategias claras. Hoy, además de asesorar a varias empresas chilenas ya tienen en su roadmap expandir sus soluciones a Latinoamérica.

Hace un par de años, el uso directo de inteligencia artificial por parte de empresas y personas pasó de ser una tecnología exclusiva a una herramienta cotidiana. No es de extrañarse, entonces, que las organizaciones se volcaran de lleno a su utilización para eficientar procesos y maximizar resultados. Sin embargo, ¿ese vértigo de integración facilita que la IA se use de la manera más efectiva y exitosa posible?

Es con esa interrogante en mente con que nace AIJourney, una plataforma que busca ser el “examen de sangre” de las empresas que adoptaron o adoptarán inteligencia artificial en sus operaciones, para conocer su estado de madurez y éxito.

El origen de la startup se encuentra en la experiencia de su fundadora, Bárbara Pantoja, quien, tras liderar equipos especializados en IA, identificó una serie de barreras en la adopción organizacional de esta tecnología. Desde resistencia al cambio hasta falta de estrategias claras, muchas empresas carecen de las herramientas necesarias para integrar la IA de forma efectiva, impidiendo un impacto positivo o incluso generando un retroceso en la productividad.

Para cerrar esa brecha entre uso y buena adopción, Pantoja, junto a sus socios Rodrigo Hermosilla y Lionel Valenzuela, desarrollaron un software que aplica un Modelo de Madurez en IA (bautizado como MMIA Journey), basándose en una metodología propia que permite diagnosticar qué tan provechosa está siendo la integración de la tecnología, identificar áreas de mejora y trazar una hoja de ruta estratégica para su implementación.

  • Uso vs adopción de IA en una empresa

Pantoja explica que “hay una diferencia importante entre el uso y la adopción de inteligencia artificial por parte de una empresa. Existe un grado de responsabilidad mucho mayor cuando una compañía se plantea directamente integrar IA en su día a día. De hecho, su impacto va mucho más allá de enseñar a un trabajador a usar la inteligencia artificial o activar el área de TI, también se debe contemplar la cultura corporativa, los procesos idóneos y los impactos en el equipo”.

La fundadora destaca que “decimos que nuestra herramienta AIJourney permite realizar un examen de sangre sobre cómo las empresas están adoptando o deben adoptar la IA. De momento, la tecnología está avanzando mucho más rápido que la adaptación de las instituciones, razón por la cual no es recomendable solo preocuparse de las potencialidades de la IA como herramienta, sino a cómo adapto la empresa para que su impacto sea efectivo”.

  • Un camino desafiante

AIJourney, que opera desde 2022 bajo la premisa de evaluar la madurez tecnológica de las empresas, también brinda recomendaciones personalizadas, planes de acción y acompañamiento estratégico para garantizar la adopción sostenible de la inteligencia artificial.

En dos años, tras conseguir clientes en Chile y desarrollar dos pilotos en Colombia, la startup ya delimita planes de expansión a otros mercados. “El desafío de la IA es global. Muchos pensaban que la disputa estaría entre qué empresas tendrían acceso a inteligencia artificial y cuáles no. Pero el escenario cambió drásticamente desde que la tecnología se masificó e incluso ahora aparecen modelos ultra complejos y eficientes de código abierto, como Deepseek. La interrogante no es cuál empresa usará IA, porque en el corto plazo serán todas, sino que la posición dominante correrá por cuenta de quienes la adoptan mejor”, cierra la CEO de AIJourney.

Entre los principales planes que se vienen para AIJourney para este 2025 es consolidarse en el mercado de Chile, abrir una ronda de levantamiento de capital para fortalecer la expansión en Colombia, e iniciar el proceso de llegada a los mercados de México, Perú y Estados Unidos.