Guerra comercial enciende alarmas, EEUU, impone aranceles históricos y sacude los mercados

Por Felipe Mendoza, Analista de Mercados Financieros ATFX LATAM

Durante las últimas horas, el panorama financiero global se ha visto marcado por una notable tensión comercial, especialmente protagonizada por Estados Unidos bajo la administración Trump, generando volatilidad en diversos mercados. La imposición de nuevos aranceles recíprocos por parte del presidente Donald Trump se perfila como uno de los eventos económicos más significativos en la historia reciente, afectando a más de 25 países con tasas que superan el 20%, sumándose a los aranceles vigentes del 25% sobre acero y aluminio, productos mexicanos y canadienses, así como tarifas adicionales del 20% sobre diversos productos chinos. Se prevé que estos nuevos gravámenes alcancen importaciones valoradas en aproximadamente 1,5 billones de dólares para finales de abril, elevando la tasa arancelaria promedio de EE.UU. a cerca del 8%, la más alta desde 1970, con expectativas de superar el récord histórico de 1946.

Este entorno ha impactado directamente la percepción del mercado, siendo evidente en los índices accionarios estadounidenses, donde la volatilidad implícita que ha aumentado considerablemente, especialmente en el euro y el dólar canadiense. Aunque el yen y el peso mexicano han visto incrementos, estos han sido menos pronunciados. Por otro lado, Goldman Sachs destaca que el soporte técnico del SPX se mantiene sólido tras el cierre mensual, anticipando estabilidad y mejoría en la posición gamma. La resistencia técnica clave se sitúa en 5655 antes de la media móvil de 200 días en 5760, según análisis técnicos de la mesa de Goldman Sachs.

El entorno macroeconómico estadounidense presenta un panorama desafiante. El PIB del primer trimestre, según la Reserva Federal de Atlanta, cayó un 3,7%, empeorando desde una caída anterior del 2,8%. Las cifras del sector manufacturero también reflejan una desaceleración con un PMI manufacturero ISM en 49,0, por debajo del pronóstico de 49,5 y la lectura previa de 50,3. Sin embargo, el gasto en construcción mostró resiliencia, creciendo un 0,7% mensual. La tasa hipotecaria MBA a 30 años en EE.UU. descendió ligeramente a 6,70%, mientras las solicitudes de hipotecas cayeron un 1,6%.

En el ámbito corporativo estadounidense, Tesla protagoniza un comportamiento mixto, con entregas en China alcanzando 78.828 unidades en marzo, cifra significativamente superior a la del mes anterior, pero reflejando una caída interanual del 11,5%. Wells Fargo incluyó recientemente a Tesla en su lista de ideas tácticas para el segundo trimestre. Paralelamente, el iPhone SE de Apple no logró impulsar significativamente las ventas, mostrando una reducción interanual del 1%, según UBS. La volatilidad también se hizo presente en empresas tecnológicas con la salida del jefe de investigación de inteligencia artificial de Meta y la votación favorable a huelga por parte de trabajadores de Microsoft.

A nivel internacional, la situación se torna compleja. Canadá ya ha anunciado aranceles recíprocos sobre 21 mil millones de dólares en productos estadounidenses, medida respaldada por el primer ministro Carney, quien prometió acciones deliberadas en respuesta. México, por su parte, prepara represalias comerciales para el 3 de abril, según la presidenta Sheinbaum. Europa también manifiesta inquietud frente a estos movimientos arancelarios, con la presidenta del BCE, Christine Lagarde, advirtiendo que la batalla contra la inflación aún no está terminada, a pesar de acercarse al objetivo del 2%. Isabel Schnabel, también del BCE, destaca que las tensiones comerciales tendrán efectos positivos en la inflación, aunque son perjudiciales para el crecimiento estructural europeo.

En Asia, la reacción ha sido inmediata y cautelosa. China anunció restricciones adicionales a la inversión en EE.UU., mientras el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, destacó la profundización de la alianza estratégica con Rusia tras una reunión con Putin. Kazuo Ueda, gobernador del Banco de Japón, expresó preocupación ante el impacto significativo que tendrán los aranceles estadounidenses en el comercio mundial.

En el plano geopolítico, Ucrania manifestó disposición hacia un alto al fuego incondicional frente a Rusia, aunque Zelenskiy acusó a Moscú de violaciones constantes del acuerdo energético, situación que complica aún más las relaciones ruso-estadounidenses. Por otro lado, la Casa Blanca anunció nuevas sanciones dirigidas contra entidades iraníes, chinas y de Emiratos Árabes Unidos.

En el mercado energético, la OPEP+ se reúne para evaluar cuotas de producción, aunque se prevé que mantenga su plan actual de incrementos graduales a partir de abril. Mientras tanto, Goldman Sachs revisó a la baja sus previsiones sobre rendimientos de bonos del Tesoro estadounidense y el Bund alemán, proyectando un 4% y un 2,8%, respectivamente, para finales de 2025, lo que señala una expectativa más conservadora del crecimiento económico global.

Finalmente, con un Índice de Miedo y Avaricia en «Miedo Extremo» (18/100), el mercado muestra preocupación tangible frente al escalamiento de la guerra comercial y las posibles repercusiones económicas y financieras globales.

En conclusión, el panorama actual refleja un periodo de elevada volatilidad y marcada incertidumbre. La guerra comercial podría profundizar los desafíos económicos globales, potencialmente exacerbando la desaceleración económica y aumentando riesgos inflacionarios. Ante este escenario, la perspectiva futura dependerá significativamente de las decisiones finales sobre aranceles en EE.UU., así como de la reacción coordinada de los principales socios comerciales afectados, generando un entorno de inversión donde primarán la cautela y la gestión de riesgos.