Un ciberataque puede provocar la eliminación, alteración o robo de información esencial para la continuidad del negocio.
Hoy en día, las empresas dependen cada vez más de la conectividad digital para operar, almacenar información sensible y comunicarse con clientes y colaboradores. Sin embargo, esta creciente digitalización también aumenta la exposición a amenazas cibernéticas que podrían tener consecuencias considerables. En el 2024, más del 50% de las compañías a nivel mundial indicaron que las violaciones de seguridad les costaron más de US$ 1 millón en pérdidas de ingresos, multas y otros gastos, según el Informe de Brechas de Conocimiento en Ciberseguridad 2024 de Fortinet.
“La prevención es clave, y reconocer las señales de alerta a tiempo puede marcar la diferencia entre un incidente menor y una crisis empresarial. Los equipos de tecnología de la información (TI) juegan un rol transversal en las organizaciones, ya que se trata de un recurso humano indispensable para la prevención de posibles catástrofes de esta naturaleza”, señaló Franz Erni, Country Manager de Fortinet en Perú
Los resultados de los ciberataques en entornos corporativos
Los ataques cibernéticos pueden ocasionar pérdidas económicas, daños a la reputación e interrupciones operativas. Desde el robo de datos hasta el secuestro de información mediante ransomware, las amenazas evolucionan constantemente y afectan a organizaciones de todos los tamaños. Implementar medidas de seguridad es crucial, pero también lo es identificar posibles señales de riesgo para actuar a tiempo.
Por ello, Fortinet, empresa líder mundial en ciberseguridad, comparte los 5 principales efectos que podría tener un ciberataque direccionado a una corporación:
- Pérdidas económicas significativas: los ciberataques pueden generar costos directos e indirectos, incluyendo robo de dinero, pago de rescates en ataques de ransomware, inversión en reforzamiento de seguridad y recuperación de sistemas. Además, pueden derivar en disminución de ingresos por pérdida de clientes y retrasos en operaciones clave.
- Interrupción de operaciones: un ataque puede inhabilitar plataformas digitales, paralizar líneas de producción o afectar la disponibilidad de servicios esenciales. Dependiendo de la magnitud del incidente, la recuperación completa o parcial puede tardar desde horas hasta semanas, impactando la productividad y la capacidad de respuesta de la empresa.
- Daño a la reputación: la filtración de datos personales o financieros de clientes y empleados puede erosionar la confianza en la organización. Esto afecta la imagen corporativa y puede generar pérdida de contratos, disminución del valor de la marca e incluso reducción en la cotización de acciones en caso de empresas que operan en bolsa.
- Riesgo legal y regulatorio: el incumplimiento de normativas de ciberseguridad puede conllevar sanciones económicas y procesos legales. Regulaciones como la Ley de Protección de Datos Personales en Perú o el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) en Europa exigen que las empresas protejan la información de sus usuarios, por lo que un incumplimiento puede resultar en multas millonarias y acciones judiciales.
- Pérdida de datos críticos: un ciberataque puede provocar la eliminación, alteración o robo de información esencial para la continuidad del negocio. Esto puede comprometer bases de datos de clientes, registros financieros o propiedad intelectual, dificultando la recuperación operativa y afectando la competitividad de la empresa en el mercado.
Estas consecuencias son evitables con capacitaciones a los colaboradores, un equipo de TI acorde al tamaño de la corporación, profesionales especializados y soluciones tecnológicas de ciberseguridad específicas para el sector de cada empresa. Sin embargo, resulta una tarea compleja para muchas compañías, incluso las más grandes, encontrar talento local en seguridad cibernética, sobre todo si se busca que esté dedicado en un sistema cibernético concreto.
Por ello, resulta importante la capacitación constante y la promoción de la especialización. Por ejemplo, un ciberespacio altamente utilizado por las organizaciones son las nubes, las cuales son unidades de almacenamiento externas y que, a nivel mundial, carece de talento local. Según Fortinet, en su Informe sobre el Estado de la Seguridad en la Nube 2025, un 76% de las corporaciones informó sobre una escasez de experiencia y recursos de talento en seguridad en la nube.
Otra opción para poder atacar este gap, es que las empresas se apalanquen de la tecnología disponible a través de soluciones de ciberseguridad impulsadas por inteligencia artificial y machine learning, convergiendo todo dentro de una sola plataforma que les ayude a reducir la complejidad de las operaciones y reducir la carga de trabajo de los equipos de TI.
“La brecha de talento local en ciberseguridad es un problema que debe ser atendido desde todos los frentes posibles globalmente. Los jóvenes del Perú tienen la capacidad de aprender las últimas tendencias y el manejo de las nuevas tecnologías que exigen las corporaciones. Se tiene que evitar la fuga de talento implementando programas de prácticas donde los estudiantes aprendan de experiencias reales, brindándoles los insumos necesarios para cultivar sus capacidades e incentivar permanezcan en la compañía o el país”, señaló Franz Erni, Country Manager de Fortinet en Perú.